No, no voy a escuchar, admirar y aplaudir un violador

TW: Violencia sexual
Ahí estamos. Pues, hace ya unos días que quería escribir sobre ese tema pero no sabia como expresarme claramente.

Hace unos días/semanas, fui bombardeada con un enlace de un vídeo TED talk protagonizado por una victima y su violador, luchando junt@s en contra de la cultura de la violación.
Seguro que habéis visto ese enlace también.
No quiero colgar el enlace aquí. Si, acaso, no sabéis de que se trata, en pocas palabras es la historia de Thordis Elva. La violó Tom Stranger, su novio entonces, durante 2 horas (7200 segundos como lo dice ella misma). Ella decidió escribir a Tom años después, le contestó, se reunieron una semana entera para hablar de lo que pasó, elle le perdonó, se reconcilió con él y escribieron un libro.
La historia ha sido presentada en un TED talk. La video contabiliza más de 2.5 milliones de vista al día de hoy.

El enlace del vídeo aparezco cada día durante un periodo bastante largo en mis Facebook newsfeed, Twitter, Instagram. Vi también un montón de artículos presentando el vídeo en cada periódico que quería leer y webmagazines. Imposible esquivar.

La primera vez que lo vi, me petrifiqué. Las otras veces que lo vi me sentí mareada y solo podía escuchar los latidos de mi corazón como si quería salir de mi pecho.
Como victima y superviviente, ese vídeo actuó como un golpe fuerte y un detonador.

No es tan la reacción de Thordis frente a su violación y su violador que me sacudió. Ella dice :”…que merezca o no mi perdón, yo merezco paz.”
Y tiene razón. Ella merece paz. Si puede curarse y recuperar perdonando y reconciliándose con el perpetrador está estupendo para ella. Me alegro mucho por ella. Y eso es: es SU manera de reconstruirse y encontrar la paz que merece. Es SOLO ella. Su manera de recuperar, curar, reconstruirse no es aplicable a tod@s. Yo, por ejemplo, no encontraré nunca paz ni recuperaré perdonando y reconciliándome con mis abusadores. Todo lo contrario.

Me agredieron y abusaron de mi varias personas varias veces, cada vez en publico. Una vez con cuchillo. Otra vez empezaran a estrangularme. Me violó un desconocido que me acosó por la calle llena de gente a la hora de la pausa de medio día antes de conseguir lo que quería. Nadie intervino. Aún peor: algunas personas se rieron y se burlaron de mi. Desarrollé PTSD, trastornos alimentarios, enfermedad crónica y estuve convencida de que era mierda y que lo que me ocurrí era normal. Bueno, es que si no estuviera normal, con tantos testigos, alguien hubiera parado los abusos no? Pues no.

Me costé años para entender que no era mi culpa, que no era normal, que no soy nada de mierda y que merezco respeto, paz y seguridad. No soy la que se tiene que condenar. Mis abusadores son los que tienen que ser reprobados.
Cuando gané mi batalla contra bulimia, paré de insultarme y maltratarme y encontré la fuerza y el coraje de poner palabras a lo que sucedió, denuncié finalmente uno de los crímenes. Perdí mi trabajo. Me echó alguien que decía ser mi amiga. Pasó hace justo 10 años.
Ahora vivo en la ciudad que he elegido con un novio maravilloso, tengo amig@s fantastic@s, un trabajo que me gusta y estoy lista para liberarme de los “restos” de trauma que aún tengo. Noto los progresos, me siento mejor cada vez más. Ya sé que soy valiosa y que no soy mierda. Me trataron como si fuera un objeto de mierda y no era normal. Lo que me hicieron tuvo consecuencias muy graves sobre mi vida y mi salud. No perdonaré nunca. Siempre serán los y las (y las porque hay mujeres que apoyaron a los abusadores) a culpar por lo que pasó.
Si les perdonará, significaría que de una manera  yo (y digo “yo”, es mi caso y no el caso de otra persona) aceptaría lo que hicieron. Con mi perdón, entiendo que podría reconciliar con ell@s (lo que hizo Thordis Elva) y por lo tanto ir de copas, charlar y porque no bromear sobre violaciones con ell@s. Ni hablar. Perdonar es para actos que no tienen consecuencias a largo plazo y de por vida sobre la salud y la vida propia.
Todo lo que obtendrán de mi es mi desprecio y mi indiferencia. Siento desprecio por tod@s y admito que me cuesta más sentir indiferencia para algunos pero lo conseguiré. Nunca jamás obtendrán mi perdón. Lo que hicieron es inaceptable y imperdonable. No encontraré paz con el perdón y mi manera de reconstruirme no es ni mejor ni peor que la de Elva. Ambas somos supervivientes, ambas somos seres humanos con los mismos derechos. Su opinión y su experiencia no tienen más valor que las mías o las de cualquier otra persona.

No me hubiera golpeado tanto si Elva hubiera hablado de su historia en un blog personal o su pagina Facebook y como experiencia únicamente personal. Eso es su historia y tiene derecho a contarla, especialmente si se siente mejor contándola. No entiendo como puede recuperarse así pero no necesito entenderlo para respetarla siempre que se respeta mi manera de recuperar.
Lo que encuentro muy problemático es TED dando una tribuna a su historia incluyendo la voz y perspectiva del violador, presentándole como un mensaje poderoso y como la única manera de reconstruirse.

Vivimos en un mondo donde 1 de 5 mujeres sufre o sufrirá una violación o otro tipo de agresión sexual grave.
Sabemos que 97% de los violadores no pasan ni un solo día en la cárcel. Conocemos todos el caso Brock Turner, Daisy Coleman, Audrie Potter y, mas reciente, el caso de la ceremonia de los Oscars con agresores entre los nominados y ganadores.
Echar la culpa a la victima es tan común con preguntas como “Como estaba vestida? Había bebido mucho? Que estaba haciendo sola allí?”.

Es oportuno en ese contexto dar una tribuna a un violador mientras las victimas encuentran tantas dificultades para estar escuchadas y se enfrentan a la incredulidad y también a las burlas? No se oye la voz de los hombres en casos de violaciones, dicen. Bien, pero se oye la voz de las victimas? A parte de unas plataformas especificas para victimas/supervivientes, escuchamos a las voces de las victimas?
Yo, por ejemplo, hablo y escribo mucho sobre mi experiencia. Escribo porque es vital no callarme más y informar sobre este tema. Me gusta hablar con otras victimas/supervivientes. Es tan importante, vital que nos escuchen pero francamente, tengo la sensación de hablar en el vació. Obviamente, mi experiencia no genera 2.5 millones de vistas. Pero yo hablando de lo que me pasó me costó mi trabajo y un torrente de insultos. No estoy la única en haber experimentado eso. Es tan difícil de hablar. Pero cuando se trata de un hombre hablando de violación, cuando se trata además de un hombre que cometió una violación más de 2.5 millones de personas escuchan, admiran y aplauden. Lo que pasa también es que el vídeo no viene solo. Cada TED talk genera docenas de artículos en los periódicos y revistas así que miles de comentarios. La cantidad de comentarios elogiosos sobre el coraje de Stranger y lo admirable que es es alarmante. Hay otros comentarios sobre la fuerza de Elva, comentarios certificando que el perdón es EL objetivo a alcanzar. He leído docenas de comentarios explicando directamente a victimas (victimas que escribieron su malestar en comentarios) que aún están en una mala época de sus vidas y que aún no han visto lo bueno y la luz que da el perdón. Es a la vez increíblemente violento y grosero. Es violento y grosero porque implica que hay una buena manera de recuperarse (el perdón) y que no sabemos yo y las otras victimas como sentirnos, como reconstruirnos. Estos comentaristas saben mejor que yo lo que está bien para mi.
Creo que debemos tener eso en cuenta cada vez que se trata de dar una tribuna libre a un violador y cuando se trata de un tema tan sensible. No podemos ignorar ni los efectos que se van a generar ni las reacciones del publico.
La violación tiene los mismos efectos que la tortura. Está bastante bien conocido ahora. Cuando ocurre en tiempo de guerra es considerado crimen de guerra. Sin embargo, las victimas están silenciadas y criticadas por ser violadas. Tenemos que luchar a la vez en contra de los efectos directos del crimen y contra los estereotipos y mitos que nos echan la culpa y nos tienen responsables; pero claro, un violador es mucho más escuchable que nosotr@s. Es más que alarmante. Es aterrador.

Vimos hace poco resistencia, protestas, especialmente para el caso Brock Turner. Parecía que la gente era furiosa con el veredicto y pedía más justicia para las victimas de crímenes sexuales. Con ese vídeo y la manera de presentarlo parece ahora que el mensaje es que la justicia no hace falta. El perdón es la clave de todo. Al respecto, Turner dijo que estuviera mucho más útil libre que en la cárcel porque podría enseñar a los estudiantes los malos efectos del alcohol…
Está claro: el mensaje es que si violas, lo sientes mucho y escribes un libro; eres limpio del crimen que has cometido (recuerdo que es un crimen que tienen los mismos efectos que la tortura).
Otro punto: la situación de la victima. Si esa historia manda un mensaje, es un mensaje de qué es una victima perfecta sino una que perdona? No es insignificante. Sabemos que todo el mundo puede sufrir una violación: mujer, hombre, niña, niño, bebe. Sabemos que la mayoría de las victimas son mujeres y también sabemos que unos de los mitos de la violación es que un hombre no puede ser violado. Mujeres se convierten de hecho en presas que tienen que protegerse y preservarse de las necesidades naturales de los hombres.
Las mujeres son tradicionalmente asociadas a palabras como “dulce”, “fragilidad”, “atención”. No se enseña a las niñas a defenderse, a luchar, a ser físicamente fuerte. Si corres como “una chica” o lucha como “una chica” es un insulto. El concepto del perdón tiene todo el sentido en ese contexto. Una buena mujer es una victima que solo puede encontrar paz y serenidad en el perdón.
Y que pasa con las mujeres que quieren mandar su violador en la cárcel? Qué pasa con las que quieren justicia? Son malas victimas ávidas de venganza? A propósito, veo cada vez más la palabra “venganza” usada al lugar de “justicia” para casos de violencia sexuales. “Venganza” y “justicia” son sin embargo totalmente distintas.

Las palabras son importantes y lo que también llama la atención aquí es cuando Elva dice que la palabra “violador” es deshumanizante.
Voy a tomar el caso Turner otra vez. Estaba calificado como nadador, futuro campeón. Esas palabras se usaron para no enfrentarse al hecho de que también es un agresor sexual. Tenemos que aceptar que los violadores son humanos. No son monstruos con piel azul y verde y babeando que aparecen así de repente en pequeñas calles oscuras y aisladas. Son humanos. Elva tiene toda la razón. Tienen padres, tienen niñ@s, tienen familia, tienen amig@s, tienen colegas, tienen vecin@s. Son humanos y ser humanos no es incompatible con ser violador. Un/a humano/a que fuerza alguien a sexo perpetra una violación y alguien que perpetra una violación es un violador. Stranger es un violador. V.I.O.L.A.D.O.R. Es la palabra correcta por lo que hizo.
Y un violador puede hablar libremente de sus sentimientos sin temer otras consecuencias que estar admirado y aplaudido.

Es asqueroso.

Por eso me golpeó el vídeo. Porque sugiere que la única forma de recuperarse tras una violación es de perdonar y dar una tribuna a su violador.
Pero no hay una buena manera o una mala manera. No hay buena o mala victima.
Está bien hablar de su historia y compartirla. No lo es presentarla de manera que un violador sea admirado y visto como igual (o más) valiente y sufriendo que su victima.

No es lo que esperaba de parte de un TED talk.

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